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Buenaventura:
«lograr ser es la gran tarea del hombre».
Madrid, 17 mar (EFE).— El poeta y novelista Ramón Buenaventura,
que acaba de publicar su última novela, El año que viene en Tánger, en
la que narra la vida de su «alter ego» León Aulaga, afirmó a Efe que «lograr
ser es la gran tarea del hombre».
La obra, publicada por Debate,
es para Buenaventura la historia de su amigo León Aulaga, cuya vida cuenta en
la novela a través de los recuerdos que guarda de él y de los escritos y
poesías que León le ha dejado.
Aulaga, tangerino de origen
como Buenaventura, es el director de una de las agencias de publicidad más
importantes del mundo, playboy internacional y personajes habitual de las
revistas del corazón, pero también tiene una faceta escondida de poeta.
«Quizás a León lo salva la
poesía; para él, seguir escribiendo es su gran coartada», aseguró a Efe
Buenaventura, quien afirmó también que la novela se construye a partir del
encuentro insólito entre León y Kimberley, una novia de juventud, a la que
«después de más de treinta años sin verse, se encuentra de nuevo en el
aeropuerto de Tánger, «el último lugar en que estuvieron juntos».
Este reencuentro es para
Buenaventura otra coartada «muy humana, ya que todos volvemos la vista atrás
en los momentos de crisis».
El sexo es una de las
referencias fundamentales dentro de la vida de León Aulaga y es para
Buenaventura: «un modo de comunicación especial», frente al que existe una
gran cantidad de tabúes «impuestos por la cultura», de los que es difícil
deshacerse, «ya que el proceso de deseducación de los mismos no termina
jamás».
Para el escritor, el sexo está
siempre presente en las relaciones entre hombre y mujer y sin él no se puede
llegar a establecer una comunicación plena entre ambos.
El autor, nacido en Tánger en 1940, no cree en la «leyenda nueva de Tánger»
como lugar de encuentro internacional de reunión entre intelectuales y
literatos, «que ha sido transmitida por escritores como Paul Bowles», y que
según él no coincide con la realidad de una ciudad que dejó de tener un
estatuto internacional en 1958.
«Tánger está desde ese año
totalmente integrada en Marruecos», agregó el autor, con las consecuencias
que esto tuvo para la que fue «una de las ciudades más libres del mundo, que
contaba con una organización jurídica ejemplar».
«Nosotros no nos
considerábamos españoles, sino tangerinos», según Buenaventura, que destacó
de ese momento «la coexistencia de culturas, que nos permitió aprender
diferentes idiomas y convertirnos en una especie de nuevos criollos», con una
educación radicalmente diferente a la que «en la España de los primeros años
del franquismo».
El autor, que visitó Tánger
hace dos años durante el proceso de escritura de su nueva novela, reconoció
que «no me gustó verlo», porque la ciudad tenía un aspecto de «extraña ruina,
con todo como lo habíamos dejado, pero muy viejo».
Buenaventura, que es
Coordinador Editorial del Grupo Santillana y traductor entre otros de la obra
de Arthur Rimbaud, Anthony Burgess o Wallace Stevens, ha publicado varios
libros de poemas, entre los que destacan Eres —Premio Miguel
Labordeta—, El abuelo de las hormigas y Teoría de la sorpresa,
y la novela Ejemplo de la dueña tornadiza. EFE.
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