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Ramón Buenaventura nació en Tánger
hace 57 años y ha querido rendir homenaje a ésta, su amada ciudad, con una
novela compleja y amena que ha cosechado excelentes críticas: El año que
viene en Tánger. Este escritor distinto y original, de prosa arriesgada y
virtuosa, ha cultivado la poesía con singular acierto desde 1978 y publicado
tres novelas: Ejemplo de la dueña tornadiza, Arthur Rimbaud [[[no es
una novela, sino una biografía del poeta]]] y El año que viene en Tánger,
la más reciente, editada por Debate. Buenaventura, de espíritu renacentista,
da clases en la universidad, colabora en revistas y periódicos y ha trabajado
para varias multinacionales.
— ¿Qué es para usted Tánger?
— Para mí Tánger es el
sitio donde he nacido y he pasado mi adolescencia. Es mi paraíso.
— Y ¿qué es Tánger para su novela?
— Es una especie de leyenda que los protagonistas no tienen más remedio
que recordar, para comprobar si esta leyenda ha existido o no.
— ¿Por qué cree que se
ha dicho de su novela que está «sublevada contra las normas»?
— Porque puede dar esa
impresión, pero más que sublevación lo que hay en mi novela es una
utilización de la libertad que las técnicas actuales nos ofrecen.
— ¿Qué es un manual de seducción?
— Un manual de seducción es un compendio en el que se explican los
métodos para seducir a otras personas.
— ¿Lo es, de algún modo, su libro, como ha dicho algún crítico?
— Pienso sinceramente que no. El libro, en todo caso, será un intento de
su autor de seducir a todo el mundo, una seducción universal, pero no un manual,
como se ha dicho, para enseñar a seducir a quien lea.
— ¿Qué es lo más importante, a su juicio, para literatura: el fondo o la
forma?
— Creo que es una diferenciación artificial. No hay forma sin fondo ni
fondo sin forma.
— Y ¿qué es más «literario»: la poesía, que usted ha practicado con
perseverancia, o la narración novelada con que ha vuelto a las librerías?
— Creo que como el fondo y la forma, las dos son literatura, aunque la
primera sea anterior a la novela, y ésta anterior al cine. [[[Falta una
parte importante de mi respuesta, claro.]]]
— ¿Qué es lo que hay que contar o escribir, con una producción
literaria tan extensa y tan amplia como la que existe hoy en España, para que
se considere «original» una novela?
— Creo que la búsqueda de la originalidad en el arte es
extraordinariamente perniciosa.
— ¿Se puede ser original, aunque usted no lo busque, o incluso lo rechace,
contando algo corriente y cotidiano?
— Creo que sí, y el mejor ejemplo de ello es el Quijote. Pienso que es la
novela más original que se ha escrito nunca, aunque Cervantes la hiciera con
ingredientes muy corrientes y tradicionales para su época. [[[Yo me
refería a las herramientas de escritura que utiliza Cervantes, no al
contenido de su obra.]]]
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