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QUÉ LEER - «CRÍTICAS» - 980500 |
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M. José de los
Santos |
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Abril de 1998 |
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NOVELA - MISCELÁNEA AMOROSA Parece que hasta ahora la gloria
se había contenido a la hora de reconocer a Ramón Buenaventura (Tánger, 1940)
como poeta —Cantata Soleá—, narrador —Ejemplo de la dueña tornadiza—
y antólogo —Las Diosas Blancas, antología de poesía escrita por
mujeres. El año que viene en Tánger es su consolidación como novelista
y precipita una catarata de incondicionales a su dominio particular e
inteligente de la escritura. Las referencias aportan unos de los instrumentos
más útiles para valorar la sensación que produce todo ejercicio artístico.
Sin negarle la cuota de originalidad que se merece, mucha y bien labrada, El
año que viene en Tánger ha sido cotejada con escritos de Camus, Larbaud o
de deliciosos escritores eróticos. Su conocimiento de los clásicos, de la
tradición literaria, es evidente. Irremediablemente, de ahí proviene la
capacidad literaria del autor para construir, sobre los primeros trazos, un
nuevo orden para la escritura. Buenaventura transgrede el atlas de la
literatura y se permite trazar un mapa de interreferencias entre el ensayo,
la poesía, la estadística, las cartas, los diarios, y donde las notas a pie
de página van construyendo una novela paralela. La velocidad, vía aérea o
Internet, el desfase de tiempo, geografía y personajes dotan a la novela de
un ritmo vivencial que atrapa al lector en el pulso de otra vida. |